Tantra y BDSM: el cielo y el infierno de la mano

Tantra y BDSM: el cielo y el infierno de la mano

A simple vista pareciera ser que el Tantra y el BDSM formaran parte de dos mundos paralelos, ¿verdad? Pues nada más lejos de la realidad, ya que el BDSM tántrico viene practicándose desde hace decenios sin que fuéramos conscientes de ello. 

Y es que en la actualidad, el tema de la confluencia entre ambos mundos comienza a ponerse en el candelero más que nunca. 

¿Te gustaría saber el por qué el BDSM tántrico es una práctica que no solo no está reñida conceptualmente sino que además puede conducirte hacia el mismísimo paraíso de sensaciones eróticas? 

¡Sigue leyendo! 

BDSM tántrico: el camino hacia ti mismo 

Cuando en el mundo occidental hablamos del Tantra solemos relacionarlo inmediatamente con el sexo tántrico. Esa práctica espiritual que consiste en utilizar la energía sexual para conocernos mejor a nosotros mismos y alcanzar la unión con lo Divino.

El sexo tántrico es una práctica que bien podría estar en aparente contradicción con el BDSM, donde los amantes encuentran la armonía y el placer en experiencias eróticas basadas en la esclavitud, la dominación, el sadismo y el masquismo. 

¿Qué relación tiene la dureza del látigo con la suavidad de las caricias de una masajista tántrica? 

No te preocupes, no eres la única persona que se hace esta pregunta. La respuesta es simple, ambos son métodos eróticos que buscan alcanzar el tan ansiado éxtasis de forma polarizada y como tales, son ramas que forman parte de un mismo árbol de fuertes raíces. 

Tantra y BDSM: ¿qué tienen en común? 

Con el fin de comprender cómo es posible que el sexo tántrico y el BDSM lleguen a unirse como BDSM tántrico es necesario mencionar un aspecto esencial de estas prácticas: el intercambio de energía sexual a través de las diferencias. 

Imaginemos una pareja que quiere practicar BDSM, pero ninguna de las partes desea asumir el rol sumiso. ¿Sería imposible llevarlo a cabo, verdad? Lo mismo pasaría con el sexo tántrico si ambos integrantes de la pareja quisieran recibir en lugar de brindar energía espiritual. 

En definitiva, en ambos casos la polaridad energética dentro de la pareja es esencial para que exista un intercambio pleno, efectivo y liberador. 

¿Cuándo el BDSM se convierte en Tantra? 

El BDSM se transforma en una práctica tántrica cuando ambos miembros de la pareja intercambian sus energías vitales para dar y recibir dominación y sumisión. En ese momento comienzan a dar vida a una experiencia erótica única que genera un círculo de energía que fluye desde uno hacia el otro de forma continuada. Esto es, precisamente, BDSM tántrico. 

Hemos de recordar que en el BDSM, el sumiso no tiene por qué ser siempre el que recibe, así como el dominante no tiene por qué ser siempre quien da. Un sumiso, por ejemplo, puede adorar el cuerpo de su amo, lamerle y besarle los pies, acariciar sus partes eróticas a las órdenes del dominante y un largo etcétera. 

¿Cómo reconocer tu propia esencia en favor del BDSM tántrico?

Tanto en el Tantra como en el BDSM es fundamental reconocer cuál es nuestra propia esencia. Con esencia nos referemos a esa característica única que nos distingue y que nos permite brindar a nuestra pareja todo nuestro potencial erótico. 

A continuación te daremos algunos consejos para que puedas encontrar tu verdadera naturaleza sexual. Asimismo, te invitamos a que los compartas con tu pareja para que entre ambos podáis hallar el punto medio que os conduzca directamente al equilibrio que proporciona el BDSM tántrico. 

Consejos para que puedas encontrarte contigo mismo 

¿Te excita más ser sumiso o dominante? En esta respuesta se encuentra el quid de la esencia del BDSM tántrico. Si no partes por reconocer qué es lo que te atrae más, tampoco podrás combinarlo con tu pareja en esa perfecta armonía tan necesaria para el intercambio energético. 

¿Te gusta más dar placer, recibirlo o ambos? Tanto en el BDSM como en el Tantra, hay uno que recibe y otro que brinda sus dones. Al contrario que en el BDSM que se convierte en una forma determinante de ver la vida, en el Tantra estos roles pueden intercambiarse. 

Deja de lado cualquier sentimiento de vergüenza al reconocer tu propia naturaleza sexual. Sentir vergüenza limitará enormemente tu capacidad de alcanzar el éxtasis espiritual. 

Intenta tener plena conciencia del momento presente. Que tus pensamientos no divaguen harán que la práctica del BDSM se convierta en una verdadera experiencia tántrica. Herramientas tales como los azotes, las órdenes, las esposas y cualquier objeto erótico pueden convertirse en un apoyo para mantener la conciencia en el aquí y el ahora. 

Que tu juego erótico sea siempre seguro y consensuado para que se convierta en una práctica relajada y libre de preocupaciones. Esto te ayudará a mantenerte siempre en el presente en lugar de temer continuamente que alguna práctica se te escape de las manos. 

Mantén tu respiración calmada y acompasada para tener el control de cada situación en todo momento. 

En definitiva, el BDSM tántrico va mucho más allá del sexo. Con cada acto, ambos integrantes de la pareja mantienen sus conciencias activas. Los vehículos del dolor y el placer se transforman en un intercambio de energía sexual dinámico y fluido. 

Y tú, ¿has practicado en tu vida alguna forma de BDSM tántrico?

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