4 juegos eróticos para revivir la pasión en la pareja

4 juegos eróticos para revivir la pasión en la pareja

El sexo es una de las actividades más placenteras de las que podemos disfrutar en pareja, ¿no es verdad? Sin embargo, a medida que pasan los años la rutina puede llegar a convertirse en nuestra peor enemiga y apagar la pasión inicial. 

Es por ello que hoy hemos pensado que te gustaría conocer algunas ideas basadas en la experiencia directa de nuestras y nuestros profesionales masajistas tántricos relacionadas con los juegos eróticos. 

¿Quiénes mejor que los expertos en sexo para enseñarnos cómo ponerle alas a nuestra fantasía y hacer que la pasión con nuestra pareja permanezca viva por siempre jamás? 

4 juegos eróticos para disfrutar en pareja 

Somos conscientes de que vivimos en una sociedad donde todo lo queremos para ahora. Lo que conseguimos lo disfrutamos durante poco tiempo y pasamos de inmediato a desear algo más novedoso, excitante.

Y en esta voracidad de novedades, las parejas no son la excepción a la regla. Sucede que, a medida que pasa el tiempo, las emociones iniciales y las mariposas en el estómago desaparecen. Y si en ese lapso no se logra alcanzar una relación sana y estable, lo único que apetece es buscar fuera nuevas emociones. 

La pregunta del millón es: ¿qué hacer para encontrar esas nuevas emociones dentro y no fuera de nuestra pareja? La respuesta no es compleja: podemos mantener la pasión recurriendo a los juegos eróticos en pareja. 

1. ¿Quién domina a quién? 

Este es uno de los juegos más excitantes y de los que permiten una mayor fantasía y variedad. Además, podéis rotar por turnos quién de los dos lleva el mando. 

¿Qué os parecería encarnar a una experta dominatrix a la que su chico tiene que obedecer sí o sí en todos sus deseos? ¿O tal vez un atractivo y poderoso Dios que ha de llevar el control de todo lo que sucede en la cama? Y por supuesto, no pueden faltar ni disfraces ni juguetes eróticos. 

¿Quién manda hoy? ¡Cuéntanoslo al final del artículo! 

2. ¿Te conozco de algo? 

¿Te gustaría empezar desde cero con tu pareja? Es decir, hacer como si no os conocierais de nada. Claro que en la vida real se trata de un imposible, ¡pero en las fantasías todo se puede! 

Este juego consiste en pactar algún sitio fuera de casa en el que encontrarse y fingir que no os conocéis de nada. Comenzar a seduciros mutuamente, ir a un café o a un restaurante y terminar la cita perfecta en un hotel, ¿no suena maravilloso? 

Durante el sexo os aconsejamos cambiar los roles que mantenéis de forma habitual. Por ejemplo, podéis utilizar el juego anterior para que la situación sea lo más realista posible. 

Eso sí, ¡no vale hacer trampas! Empezar de nuevo es fingir hasta el final.

3. Pisando el freno: ¡prohibido el orgasmo! 

Conocido como slow sex, este juego es muy eficaz para cambiar nuestra forma de mantener las clásicas relaciones sexuales en las que el único objetivo es llegar al orgasmo.

Este juego nos conduce directamente al sexo tántrico, en el que alcanzar el orgasmo o la eyaculación no es el objetivo final. Al liberarnos de la obligación de llegar al clímax sí o sí, podremos conocer un mundo de sensaciones eróticas inigualables. 

No hay nada como tener un sexo lento, ser consciente de cada parte del cuerpo de nuestra pareja y del propio, vivir el momento con los cinco sentidos puestos en sus emociones. Disfrutar de cada caricia, explorar… ¡y prohibir el orgasmo para mantener la excitación lo máximo posible! Si esta prohibición pudiese durar dos, tres o más días, mucho mejor. 

Lo dicho: a alargar los preliminares ¡y prohibido el orgasmo! Y al que pierda puede el ganador ponerle un castigo erótico. El único límite está en vuestra imaginación. 

4. ¿Qué nos depara el destino? 

Cualquiera tiene un mazo de cartas españolas en casa, ¿verdad?. Por lo que ni siquiera hace falta comprar uno específicamente diseñado para juegos eróticos. 

Es tan sencillo y divertido como elegir las cartas con las que vais a jugar, inventaros las reglas y ¡a barajar! 

Por si hoy estáis faltos de imaginación vamos a daros un ejemplo: 

Uno mezcla las cartas y se las ofrece al otro que, con los ojos cerrados, elige una al azar. Si el número es par, tendrá que ser el que brinda el sexo activo, si es impar le tocará el rol de recibir y disfrutar. 

El palo de la baraja será el indicador de la actividad a llevar a cabo: 

Bastos: el sexo tiene que tener como protagonista al pene o a la vagina (según sea el caso). 

Copas: quien lleva el rol activo tendrá que hacerle al otro algo erótico completamente nuevo. 

Espada: ¡toca penetración anal! Ya sea con los dedos o con el pene. 

Oros: es el turno de dar sexo oral. El receptor tendrá que elegir dónde prefiere recibirlo. 

¿Cuál de los cuatro juegos eróticos te apetece más disfrutar hoy? ¿Conoces algún otro? ¡Compártelo con nosotros en los comentarios! 

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